Erradicar la pobreza extrema y el hambre - ODM 2015


Reducir a la mitad el número de personas que viven con menos de un dólar al día para 2015 y reducir a la mitad el número de personas hambrientas. Lograr empleo pleno y productivo, y trabajo decente para todos, incluyendo mujeres y jóvenes.

Estamos en camino o incluso hemos sobrepasado el objetivo del agua potable. Sin embargo, 8 de cada 10 personas siguen obteniendo agua de recursos contaminados en áreas rurales del mundo en vías de desarrollo y necesitamos cerrar la brecha, mejorando el suministro para habitantes de áreas urbanas.

La mayoría de las regiones está avanzando en lo que respecta a mejorar las vidas de los pobres en áreas urbanas. En los últimos 10 años, la proporción de personas viviendo en tugurios urbanos se redujo de 39 a 33%. Las mayores mejoras se han realizado en el sur y el este de Asia - especialmente en China. Sin embargo, en términos reales, los tugurios están creciendo - 828 millones de personas viven en ellos, comparado con 767 millones hace una década.

Cumplir con el objetivo de saneamiento pareciera estar fuera del alcance, ya que la mitad de la población en las regiones en vías de desarrollo vive sin sistemas de saneamiento. En 2008, 2.600 millones de personas carecían de instalaciones sanitarias mejoradas. En el sur de Asia, se tendrá que duplicar el número de personas que utilizan instalaciones mejoradas.

Los gases de invernadero siguen aumentando, lo que nos muestra qué tan apremiante es el problema del cambio climático. Sin embargo, ha habido progreso. De 1986 a 2007 los 195 países que forman parte del Protocolo de Montreal lograron una reducción del 97% en su uso de substancias que reducen la capa de ozono.

La deforestación continúa a un ritmo alarmante - 13 millones de hectáreas al año - que es equivalente a la extensión de Bangladesh. Sólo se contrarresta parcialmente plantando bosques. África, Latinoamérica y el Caribe siguen siendo lo mayores perdedores netos de bosques. Nuestros océanos y mares siguen contaminados y sobrepescados. Se espera un aumento en las emisiones mundiales de dióxido de carbono.

Caritas en acción: Dándole de comer a Zimbabue
Ser viejo o niño y no contar con el apoyo de una familia es una de las peores situaciones en que una persona se puede encontrar actualmente en Zimbabue. La gran mayoría de gente en el país sabe lo que es el hambre – una encuesta de Caritas mostró que 9 de cada 10 zimbabuenses no tienen suficiente qué comer. Mas cuando uno está solo, es aún más difícil sobrellevar la situación. El hambre puede ser agobiante.

Con tan sólo siete años de edad, Beauty Moyo fue abandonada por su madre en el pueblo occidental de Plumtree cuando, al igual que otros millones de zimbabuenses desesperados, ella se fue del país. Beauty se refugió con su abuela hasta los 12 años, pero se volvió a quedar sola cuando ella murió. Ahora tiene 19 años y ya no está sola, tiene dos hijos pequeños que criar, pero también lo está haciendo sola. “Yo trabajaba como peluquera cuando podía encontrar trabajo”, dice Beauty, “pero ahora no tengo quien vea a los niños. Si no hubiéramos recibido comida de Caritas Zimbabue, no sé cómo nos las habríamos arreglado".

Los miembros de Caritas en Zimbabue operan proyectos de alimentación de emergencia que han beneficiado directamente a 1 millón de personas y trabajan con otras agencias de socorro para alimentar indirectamente a 3 millones de personas. Aparte de identificar a personas vulnerables como Beauty Moyo, los proyectos les proporcionan alimentos a alumnos y maestros, personal de hospitales y pacientes.

También se les proporciona ayuda a los ancianos, muchos de los cuales, al igual que Beauty, han sido abandonados por sus familias que se han ido de Zimbabue en busca de empleo en otros países.

Miriam Makamure vive en el Hogar de Ancianos Mucheke en Masvingo. El hogar funciona completamente a base de donaciones, no recibe apoyo del estado. Así que Miriam, 88, y los otros 29 residentes están muy contentos con las tres comidas al día que reciben de Caritas Zimbabue. “Aquí tenemos leche para nuestro té y nunca nos vamos a la cama sin comer", dice, "ahora todos tenemos energía. La comida es suficiente y nos da energía para trabajar un poco, tomando en cuenta nuestra salud y nuestra edad".

Jameson Jack y Maria Mukwakwa se conocieron y se casaron en el hogar. Ambos creen que tienen ochenta y tantos años. Ambos tienen familia de sus vidas anteriores, pero han perdido contacto con sus hijos. Sin las nutritivas comidas de Caritas, consistentes en judías, gachas de sadza y carne y vegetales donados, quién sabe a quién le hubieran tenido que pedir ayuda.

Fotos: (Arriba) Un mercando de Rwanda. Gary Moore/Trócaire, (abajo) Distribución de alimentos en un colegio del sur de Zimbabwe. David Snyder/Caritas

fuente : Cáritas ODM 2015  visita está página si quieres tener más información

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